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El Secretario General de la ONU ha realizado un llamamiento a los Estados a superar el estancamiento en que se encuentran los esfuerzos por prohibir completamente los Ensayos Nucleares por el Día Internacional contra esas pruebas armamentísticas que se celebra este 29 de agosto.

En un mensaje, Ban Ki-moon afirmó que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París son ejemplos de lo que se puede alcanzar por el poder de la voluntad política de la comunidad internacional, superando períodos de parálisis.

El titular de la ONU recordó que un día como hoy hace 25 años se clausuró el polígono de ensayos de Semipalatinsk en Kazajstán, donde se llevaron a cabo más de 450 ensayos nucleares y recordó a las víctimas de esa y otras zonas del mundo afectadas por la toxicidad de esas pruebas.

Ban señaló que el Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares, aprobado hace 20 años por la Asamblea General, aún no ha entrado en vigor.

Tomando en cuenta los riesgos catastróficos que plantean las armas nucleares para la seguridad humana y ambiental colectiva, incluso para nuestra misma existencia, pidió el rechazo de este estancamiento e instó a los Estados Miembros que aún no lo han hecho a firmar y ratificar ese tratado para avanzar hacia un mundo libre de armas nucleares.



El blog del Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU) ha informado del anunció de Japón de que las medallas olímpicas para los Juegos de 2020 en Tokio podrían estar hechas de basura electrónica reciclada.

Según el artículo, el país asiático produjo 17,3 kilogramos de basura electrónica por persona en 2013, y el oro y la plata recuperados de los pequeños productos electrónicos de consumo en Japón equivalen al 16% y el 22% de las reservas totales del mundo, respectivamente. Se consideran residuos electrónicos los teléfonos móviles, ordenadores, televisores y equipos similares que han sido descartados.

La ITU señaló que la generación de esta basura es un problema mundial creciente, con más de 20 millones de toneladas anuales. De estos desechos, sólo el 40% se recicla y el 60% restante termina en los vertederos.

El secretario general adjunto de la ITU, Malcom Johnson, resaltó las soluciones propuestas por la agencia para el manejo de esos desechos y mencionó entre ellos la creación de un grupo de trabajo que ha elaborado directrices para asistir a los países en el desarrollo de programas de gestión de los residuos electrónicos.

La ITU también ha anunciado la Agenda Conectar 2020, que aboga por la reducción de 50% del desecho electrónico redundante para ese año.


Ministros y representantes de alto nivel de 25 países respaldaron la aprobación de una ambiciosa enmienda al Protocolo de Montreal para realizar una reducción gradual en el uso de hidrofluorocarbonos, HFC, que son potentes gases de efecto invernadero, durante una reunión en Viena, Austria, que tuvo lugar del 15 al 23 de julio.


América Latina y el Caribe experimentan un crecimiento demográfico y con él, un incremento de la demanda energética provocada principalmente por el aumento del uso de equipos electrodomésticos y eléctricos. 

Un estudio de la Agencia Internacional de la Energía indica que entre 2011 y 2030 la región experimentará un crecimiento de un 80% en la demanda de electricidad y que sólo en Centroamérica, esta crecerá en más de un 120%.

Para evaluar cómo afrontar ese pronóstico, autoridades de energía de México y de los países centroamericanos participan en el Simposio Internacional de la Energía, que en 2016 se ha celebrado en la capital mexicana.

En este evento de dos días se evaluaron las tendencias y las nuevas tecnologías que se están desarrollando en materia de eficiencia energética y cómo se están aplicando en la fabricación de los equipos electrodomésticos. La reunión también busca armonizar la eficiencia energética de los equipos de ese tipo importados por la región.

El incremento de los niveles de desarrollo económico y crecimiento de la clase media se relacionan estrechamente con el aumento de la demanda de electricidad en la región. Una forma de ayudar a satisfacer esta demanda y conseguir sostenibilidad en la generación y uso de la energía es a través de medidas de eficiencia energética, que permitan utilizar este recurso de mejor manera. 

Acelerar la eficiencia energética en productos y equipos es clave para los países mesoamericanos

Promover la eficiencia energética en iluminación, electrodomésticos y equipos eléctricos es una de las maneras más rápidas y costo-efectivas de reducir el consumo de electricidad que demandará la región. Además, contempla otros impactos positivos en el desarrollo de los países, como son disminuir las inversiones en infraestructura para generación eléctrica, liberando capital para otras necesidades, evitar apagones por exceso de demanda y reducir de forma gradual subsidios energéticos. Consumiendo menos energía los ciudadanos y el sector productivo aumentan su disponibilidad de recursos y los países aumentan su competitividad.

El actual proceso de armonización de estándares en la región es un paso para promover la eficiencia en los países, la competitividad de la industria y cumplir con el Acuerdo de Paris sobre el cambio climático. Este proceso abre la oportunidad para trabajar en el desarrollo y fortalecimiento de otros componentes técnicos, como mecanismos de control de los productos eficientes que se comercialicen en la región. Una vez puesto en marcha el reglamento, se potenciará la cooperación regional compartiendo recursos e infraestructura que permitan darle cumplimiento. 

Es importante el consenso que ha logrado la región en la elaboración de Reglamentos Técnicos Centroamericanos para cuatro productos de alta relevancia en consumo eléctrico: motores, aires acondicionados, iluminación y refrigeración. 

Aunque poseer estándares de eficiencia y etiquetado armonizado es un paso crítico para conseguir una transformación permanente del mercado, también es importante que existan mecanismos económicos que aceleren el paso hacia los productos de alta eficiencia. Estos incluyen programas de recambio con participación de empresas distribuidoras, como los que ya han sido puestos en marcha en muchos países y donde México ha tenido impactos realmente inspiradores, tales como el programa ‘Cambie su Viejo’.

Este tipo de mecanismos son fundamentales para reducir la brecha del costo de los productos de alta eficiencia en las clases más vulnerables de la sociedad y eliminar la idea de que la eficiencia es sólo para aquellos que la pueden pagar. La puesta en marcha de estos programas se puede acelerar gracias al acceso al financiamiento climático, como el Fondo Verde del Clima.

Cómo acelerar la eficiencia energética de la región, a debate en México

El Simposio Internacional de la Energía, uno de los mayores eventos de América Latina y el Caribe sobre este tema y que tiene por objetivo dar a conocer a las autoridades de energía de la región las tendencias y las nuevas tecnologías que se están desarrollando en materia de eficiencia energética, tuvo lugar en Ciudad de México, México, el 17 y 18 de agosto.

El simposio está organizado por la Cámara Nacional de las Manufacturas Eléctricas, CANAME, y la Secretaría de Energía de México, en cooperación con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, y otras organizaciones.

En la inauguración del evento, en el Centro de Exposiciones Banamex, participó Leo Heileman, Director Regional del PNUMA, quien abordó cómo acelerar la eficiencia energética de productos y equipamientos para mitigar el cambio climático en la región.

Participó también Gustavo Máñez, Coordinador Regional de Cambio Climático del PNUMA, que realizó una intervención sobre la normalización del sector electrotécnico en Centroamérica. 

El simposio es una plataforma para mostrar las innovaciones y equipos de alta tecnología del sector energético y fomentar la mejora de las tecnologías de los fabricantes, así como para intercambiar experiencias a nivel internacional con conferencias de expertos de diferentes países. En este encuentro se reúnen actores nacionales e internacionales comprometidos con el desarrollo sostenible del sector.

Fuente:ONU

Una nueva herramienta interactiva de la FAO permite a los agricultores, responsables de las políticas y científicos calcular la producción de carne, leche y huevos, junto a las emisiones de gases de efecto invernadero de la ganadería, para que este sector sea más productivo y más respetuoso con el clima.

El Modelo interactivo de contabilidad ambiental para la ganadería mundial, denominado por sus siglas en inglés GLEAM-i (Global Livestock Environmental Assessment Model) ofrece respuestas a una amplia gama de preguntas. Por ejemplo ¿cómo puede un pequeño ganadero o pastor conseguir que sus animales produzcan más leche, carne o huevos? O para un responsable de las políticas, ¿qué prácticas deben aplicarse para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de la ganadería?

Basado en GLEAM, el modelo desarrollado por la División de Producción y Sanidad Animal de la FAO para apoyar cambios en las políticas y prácticas para lograr el desarrollo sostenible de la ganadería, GLEAM-i puede ser empleado por cualquier persona que utilice el programa informático Excel, incluidas las organizaciones comunitarias que trabajan en zonas rurales remotas. Incluye variables como países y regiones, el número y tipo de ganado -ovejas para leche o carne, o cría de cerdos a nivel de la granja o industrial, pastoreo o sistemas mixtos- piensos y gestión del estiércol, así como las condiciones específicas en las que se crían los animales.

El objetivo del proyectoGLEAM es ayudar a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y garantizar que las actividades ganaderas son lo más eficiente posibles para que puedan seguir cubriendo las necesidades de alimentos, nutrición y medios de vida de las personas, al tiempo que utilizan menos recursos naturales", señaló Anne Mottet, experta en políticas ganaderas en la FAO.

Cientos de millones de personas en todo el planeta dependen de la ganadería para su subsistencia, seguridad alimentaria y nutrición. La ganadería es particularmente importante para los países en desarrollo, donde la demanda de proteína animal está creciendo y para las zonas remotas y marginales, en las que existen pocas alternativas. Sin embargo, se estima que el sector es responsable de 14,5 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero antropogénicas.

Una investigación de la FAO basada en GLEAM ha detectado que con cambios factibles y asequibles, los ganaderos pueden aumentar la producción y reducir las emisiones en casi una tercera parte.

Contar con información precisa sobre el impacto ambiental de las cadenas de suministro de la ganadería ayudará a las partes interesadas a tomar decisiones mejor informadas y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Por ejemplo, los gobiernos pueden utilizar GLEAM-i para elaborar los inventarios nacionales y desarrollar políticas para mejorar la eficiencia en la cría del ganado y la gestión de los piensos y del estiércol.

GLEAM apoya en la actualidad a una amplia gama de proyectos nacionales e internacionales, incluyendo iniciativas de agricultura climáticamente inteligente en Ecuador, Níger, Zambia y Malawi. También apoya un programa financiado por la iniciativa "Coalición para el clima y el aire limpio" para aumentar la productividad y reducir las emisiones de metano entérico en América del Sur, el Sudeste Asiático y África oriental y occidental.


¿Qué es GLEAM? 

El Modelo de Evaluación Ambiental de la Ganadería Mundial (GLEAM, por sus siglas en inglés) es un entorno de modelización y simulación del impacto ambiental del sector ganadero. GLEAM se sirve de metodologías de análisis de ciclo de vida para reproducir las actividades y procesos biofísicos que ocurren a lo largo de las cadenas de producción.

El objetivo de GLEAM es identificar los impactos medioambientales dañinos y evaluar escenarios de adaptación y mitigación para el desarrollo de un sector ganadero más sostenible. 

El modelo GLEAM en síntesis

GLEAM es un entorno de modelización que simula la interacción de los procesos y actividades de producción ganadera con el medio ambiente. GLEAM se ha desarrollado para evaluar tanto el impacto de la ganadería como diferentes opciones de adaptación y mitigación a escala nacional, regional y global.

GLEAM distingue las etapas de producción clave como, por ejemplo, la producción, el procesamiento y el transporte de pienso; las dinámicas poblacionales y de alimentación de la cabaña; la gestión del estiércol y el procesamiento y transporte de los productos como la carne y la leche. El modelo captura los impactos específicos de cada etapa, proporcionando una visión amplia y detallada de los aspectos negativos de la producción a la vez que ofrece información valiosa para posibles intervenciones.

Características

GLEAM se ha diseñado para analizar múltiples categorías de impacto ambiental como las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), los usos y degradación del suelo, el consumo de agua y nutrientes y la interacción con la biodiversidad. Las principales características de GLEAM son:

-La cobertura sistemática y global de seis especies ganaderas y sus productos comestibles: carne y leche de vacuno, búfalo, ovino y caprino; carne de cerdo y carne y huevos de pollería.
-La modelización geográficamente explícita de datos climáticos, dietas animales y distribución ganadera permite analizar los condicionantes locales de la producción, los impactos ambientales y las posibilidades de intervención. 
-La estimación de las emisiones de gases de efecto invernadero de cada etapa de producción. El modelo abarca las emisiones de metano (CH4), dióxido de carbono (CO2) y óxido nitroso (N2O).
-El uso de metodología de Nivel 2 (Tier 2) para el cálculo de las emisiones de origen animal (fermentación entérica y gestión del estiércol) permite obtener información detallada sobre cómo la dieta y la gestión del estiércol pueden contribuir a la mitigación.

Resultados

Durante una simulación completa, GLEAM genera múltiples cálculos intermedios, indicadores finales y mapas. La versión 1.0 de GLEAM produce, entre otros resultados:

-valores poblacionales de la cabaña ganadera y su distribución geográfica,
-niveles de producción y gestión de estiércol,
-composición y calidad promedio de las dietas,
-producción de carne, leche y huevos,
-emisiones generadas en cada etapa de producción.

Resolución espacial

GLEAM está diseñado para evaluar los impactos del sector ganadero a nivel global. No obstante, varios de dichos impactos son el resultado de condicionantes nacionales, regionales y/o locales. En consecuencia, los indicadores y promedios globales no son adecuados para comprender los problemas reales y cómo solucionarlos.

Para abarcar esa variabilidad, GLEAM utiliza información regional, nacional y/o local sobre las prácticas productivas y las características de la cabaña. Además, GLEAM incorpora datos adicionales sobre la población ganadera y la disponibilidad de pastos y cultivos para pienso con una resolución no mayor de 5 minutos sexagesimales (equivalente a unos 10 x 10 km en el ecuador). 

Fuente: FAO